Quién soy

 

Fotógrafo de boda en Ferrol

¡Hola! ¿Qué podría contarte sobre mí? Pues quizás podría resumirlo en que soy un «soñador».

Soy un ser inconformista que intento desde lo más profundo de mí hacer las cosas bien, o por lo menos todo lo bien que pueda hacerlas en cada momento (¡para qué presumir!, ¿verdad?, ja, ja, ja), aunque no siempre lo consiga. Mi cabeza nunca para de pensar en hacer cambios o progresos, buscando maneras distintas de observar la realidad que nos rodea; formándome profesionalmente en talleres o «workshops» para estar actualizado en todo momento y tratar de dar siempre lo mejor de mí mismo.  En fin… trato de estar «aquí» y «ahora»:)

Vivo en el campo, rodeado de naturaleza, junto al resto de mi familia y nuestros dos perros “Chispa” y «Ossi», siempre súper activos. El vivir así, distanciado del ajetreo de la ciudad me permite evadirme fácilmente cuando necesito meditar o calmar la mente. No hay nada como un paseo por el campo o por algún bosque cercano para recobrar la vitalidad y la energía, para ver la vida desde otra perspectiva; ¡Os lo recomiendo de corazón! Me encanta viajar, conocer otras culturas, infiltrarme con la gente de lugares cercanos o lejanos y diferentes; vivir de cerca la vida con otros. Me gusta sentirme cerca de mis hijos, hacer reuniones con los amigos, me gusta dar un paseo en bici de montaña, me gusta perderme en moto sin un rumbo fijo, me gusta cuidar nuestro jardín, tumbarme al sol y… “respirar”. En fin, me gusta la vida tranquila y me gusta «vivir» el presente. Me gusta administrar bien mi mente para poder administrar bien mi vida.

A lo largo de los años he tocado ya varias disciplinas profesionales diferentes (¡uf!, lo que podría contaros) pero realmente ninguna me ha marcado tanto como la fotografía.

Desde que comencé mi andadura profesional como fotógrafo, hace ya bastantes años (aunque no soy tan viejo eh!), no he parado nunca de sentir ganas de aprender. Desde mis comienzos como ayudante de fotógrafo, aguantando la antorcha de los flashes o la luz de modelado, hasta conseguir manejar las cámaras con soltura y lograr ser yo el fotógrafo oficial responsable de «ceremonia». Durante todo este tiempo no he parado de absorber información, de emocionarme con cada instante y de crecer y crecer como profesional, pero sobretodo, tratando de crecer como persona. Por ejemplo, ser fotógrafo de bodas me permite entrar en contacto con una parte muy íntima de las personas, ya que una boda es algo que se prepara con mucho esfuerzo, cariño y dedicación. Poder estar ahí, en esos momentos en los cuales la felicidad es inmensa, las emociones están a flor de piel y todo el mundo está “tan guapo” es, para mí, una gran satisfacción. Se puede respirar buena energía por todas partes y eso ¡wow!, me carga las pilas.

Cada nuevo trabajo se convierte en un nuevo reto y en cada reto hay otros seres humanos, como tú, que esperas que el profesional has elegido colme todas tus expectativas al 100%

Mi misión, y mi obligación, contigo (con vosotros) es darte todo lo que tengo, tanto como fotógrafo como persona. Mi trabajo es contar tu «historia» plasmándola en imágenes. Debo estar ahí en cada momento, involucrado al máximo, con vuestro permiso y vuestra confianza, para que vuestra historia refleje toda la realidad y toda la emoción que seguro estará presente en un día tan especial; eso sí, adornada con la máxima belleza posible.

Os aseguro que en mi trabajo no escatimo energía y tanto yo, como mi compañera Saray, nos volcamos de lleno para ofreceros lo mejor que hay en nosotros. No tendremos reparos en tirarnos por el suelo, escalar por unas rocas, meternos en el agua o «lo que haga falta» (bueno, esto último lo pongo entre comillas, ja, ja, ja) con tal de conseguir esa foto que necesito. Más de una vez me han dicho que no sabían que la profesión de fotógrafo de bodas tuviese tanto “riesgo”, pero a mí me encanta correr ese “riesgo”. 

Bueno pues sólo decirte que este es el camino que he elegido, el que me satisface y el que, de verdad, me llena. No hay mayor satisfacción que trabajar en algo que realmente te colma, que te hace disfrutar y que tantas y tantas veces te emociona. Si, además, las personas a las que fotografío también se vuelcan con nosotros y nos ofrecen lo mejor de sí, esto ya se convierte en un auténtico privilegio. No lo dudes, soy tu fotógrafo de bodas en Coruña, en sus alrededores, tu fotógrafo en Galicia, tu fotógrafo en cualquier ricón de España o vuestro fotógrafo internacional; en fin, lo que vosotros necesitéis.

“Muchas gracias y, ¡Espero que nos conzcamos pronto!”.

 

“Siempre supe que tomaría este camino, pero que comenzaría hoy, eso sí que no lo sabía”.

Proverbio Zen

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